JJ.OO. o el saqueo olímpico
Cuando Madrid presentó por primera vez la candidatura para los JJ.OO. (para el 2012), juegos que ganó Londres, lo apoyé de forma incondicional inicialmente. Después según pasaron los días y fui leyendo en prensa y blogs las adjudicaciones a dedo, las obras multimillonarias, el despilfarro del erario público, las comidas, pagos a comisarios del COI, y un largo etcétera alrededor del tejemaneje de los JJ.OO. me fui volviendo más escéptico sobre la idoneidad de estos.
Después de la derrota inicial me dije, “bueno, ya está fue bonito mientras duró”, así que se hará algo de contención en el gasto sobre todo con lo que está costando la M-30 y las ampliaciones de capital. O lo que ocurrió con el Palacio de los Deportes de Madrid, que se quemó, y en vez de reconstruirlo desde 0, se dejó una columna, y la obra se realizó como si fuera una reforma para que se pudiera adjudicar digitalmente (es decir a dedo). Se adjudico a una empresa amiga a dedo, pero no quedó ahí la cosa. Se adjudicó con el máximo gasto posible: 2 millones de € (una cantidad más que suficiente), pero hecha la ley hecha la trampa. Una vez iniciada la obra se permiten 2 ampliaciones de capital “para imprevistos”. Estas 2 ampliaciones de forma “previsible” fueron ejecutadas, y la obra final costó un total de unos 6 millones de €, 3 veces más que lo presupuestado. Otra cosa es si al final se utiliza como Palacio de “Deportes” o para otra cosa, ya que de la multitud actividades que ahí se realizan, la poca presencia de actividades y eventos deportivos.
A pesar de la dificultad de hacer 2 JJ.OO. seguidos en el mismo continente, el alcaldísimo se empeñó en presentarse. Y yo totalmente en contra, pude volver a ver los gastos, despilfarros y desparrame en nombre de los JJ.OO.
Y como no hay dos sin tres, en un momento como el actual en el que reconoce que no tienen “un puto duro“, y con una deuda de más de 7.000 millones, presentarse a otros JJ.OO., es la mejor manera de gastar en nombre de los juegos, de endeudarse hasta las cejas, y luego mirar para otro lado.
Se volverán a beneficiar los de siempre: los amigos, los constructores, … Perderan los de siempre: los ciudadanos. Ciudadanos como los que viven en La Cañada, los mendigos que buscan un rincón donde dormir por Madrid, el que está en la cola del INEM, los dependientes, el transporte público, las escuelas, el I+D, … No creo que el coste-beneficio que supone presentarse por 3ª vez a unos JJ.OO. merezca económicamente, ya que lo gastado y la deuda es mucho, y desde L.A. todos los JJ.OO. han sido deficitarios. Por otro lado está el empleo que se crea, el cual es un empleo temporal, cortoplacista; no cambia el modelo productivo, y nos basamos en lo mismo de siempre pan para hoy y hambre para mañana.
Por todo esto y mucho más me opongo a los JJ.OO.. Me gustaría saber vuestras opiniones y porqué estáis a favor (además de la “ilusión”).
