Uno de los textos que más me han gustado sobre la Libertad es el escrito por George Orwell en su prólogo a Rebelión en la granja, un prólogo y un libro que aún siguen estando vigentes. El texto se escribió en un época convulsa, donde había otra crisis.
La evolución no es lineal, sino que tiene épocas de mayor bonanza y otras de escasez. Así ha sido a lo largo de la historia, y así seguirá. Sólo que actualmente estas crisis en vez de derivar en una guerra global, por primera vez en la Historia podemos solucionarla con diálogo y de una forma democrática. Que la evolución es ondulante lo podemos ver en la Biblia, Génesis 41,15-29, donde un faraón soñó con 7 vacas flacas que devoraban a otras tantas con sobrepeso. José, hijo de Jacob interpretó el sueño como que después de una época de properidad suele venir otra de necesidad.
Cuando realmente se conoce a las personas es en los momentos de dificultad. Cuando las cosas van bien, todo es muy bonito, pero en cuanto hay dificultades (que afecten al bolsillo o peor aún al estómago o a la propia vida) sale a relucir lo mejor y lo peor de las personas. Se caen las máscaras puestas durante la época de bonanza, y se puede ver el alma que sustentaba tal máscara. Pero no sólo se ve la realidad interior de las personas, sino también de los estados; ya que lo que es válido para los individuos, es válido para los estados (para los gobiernos, para cualquier asociación en general).
En estos momentos de dificultad, mucha gente es capaz de renunciar a casi todo por su tranquilidad y seguridad. Renunciar a su seguridad, a su libertad, a su democracia en definitiva son capaces de renunciar a su integridad. Así lo hemos visto y escuchado a algunas personas hoy en día, y así fue en los periodos más pérfidos de nuestra Historia.
Ya lo dijo Abraham Lincoln: “Si un estado sacrifica parte de su libertad para obtener más seguridad, probablemente no se merezca ni la una ni la otra.”
Actualmente la libertad está en peligro. Siempre lo está y siempre debemos defenderla. Durante el siglo anterior surgió el denominado Cuarto Poder. Representado por la radio, la prensa, la televisión; medios de comunicación capaces de influir en la sociedad, marcar opinión, generar guerras y hasta derrocar gobiernos. La llegada de este poder es equivalente a la llegada de la burguesía en la sociedad feudal. Una nueva clase social con poder.
Actualmente el monopolio del cuarto poder está en entredicho, y va perdiendo fuerza frente a los avances tecnológicos, en concreto Internet. Ya lo dijo nuestro Ramón y Cajal, “El aspecto más triste de la vida actual es que la ciencia gana en conocimiento más rápidamente que la sociedad en sabiduría.”.
Cuando Johannes Gutenberg inventó la imprenta allá por 1440, no creo que lo hiciera para quitarle poder a los poderosos y otorgárselo a los “mass media”. Lo mismo ocurre con Internet. La ciencia es desde hace tiempo la que está democratizando el mundo y otorgándole más libertad. El pensamiento científico y creativo surge a partir de la libertad. Libertad y ciencia se enriquecen mutuamente.
Si quieren saber el verdadero origen de Internet, les intentaré mostrar algunas nociones. El Internet que conocemos hoy en día no es el mismo que diseñaron en ARPANET. Internet se ha creado gracias a numerosos inventos de diversa gente, desde el desarrollo de comunicaciones, hasta la forma de mostrar la información (HTML incialmente, creado en el CERN). El desarrollo de los grupos de noticias, del e-mail, los foros, FTP, hasta el P2P para el intercambio de archivos. Y lo que aún queda por venir, WEB 2.0, 3.0, y hasta nuevas tecnologías que aún esperan ser inventadas. No se puede determinar que Internet la inventó una sóla persona o un grupo.
Internet se nutre de los contenidos y aportaciones de millones de personas, muchas de ellas anónimas. Wikipedia, Google, Twitter, Skype, Blogs, páginas personales, foros, … Si yo contrato una línea para el acceso a Internet, no es por el uso de la línea, sino por lo que me puede ofrecer a través de esa línea. De los contenidos, comunicación, compras o información que hay en la Red.
En los últimos años hay descubrimientos científicos demuestran el envío de información a través de la corriente eléctrica, es decir, Internet a través de la red eléctrica(1, DS2), y más reciente aún es la tecnología que se está desarrollando para el envío de corriente eléctrica a través del aire, para encender bombillas o para cargar la batería de algún dispositivo. Estos descubrimientos u otros pueden llegar a desarrollar un Internet global sin cables. Y eso a algunos proveedores no creo que les haga mucha gracia. Imagínense un Internet de acceso libre, gratuito, sin control y por el aire.
La tiranía consiste en mantenerse en el poder de manera ilegítima haciendo creer que sin ese tirano la situación sería peor. El tirano convence al resto de la necesidad de este. Así lo han hecho todos los tiranos a lo largo de la Historia: Hitler, Stalin, Mussolini, Franco, … actualmente Fidel, Chavez y algún otro.
Pero no sólo los políticos y dictadores practican la tiranía. También las empresas, empresas que facturan más que el PIB de muchos países, y que tienen control de un modo u otro sobre los gobiernos.
Hace poco el presidente de una gran compañía demandaba cobrar a Google porque los ciudadanos usan Internet y acceden a su página. Es como si el gobierno pretendiera cobrar a El Corte Inglés porque la gente usa las calles para llegar hasta el centro comercial; un sinsentido. Google España, ya paga con los impuestos, lo establecido. Es más creo que las empresas proveedoras de ADSL deberían estar agradecidas a Google su existencia ya que ha producido más altas de líneas que cualquier otra cosa.
El desarrollo científico y la creación de nuevas tecnologías deja obsoletos muchos modelos de negocio, y abre la puerta a otros nuevos. Así ha sido a lo largo de la Historia; la electricidad y la luz, dejaron obsoletos las velas; el teléfono al telégrafo; el tren y el coche los caballos; el barco de vapor los barcos de velas; el ordenador … ¡¡cuántas cosas ha dejado obsoletas y cuántos beneficios nos ha dado!!
Un viejo profesor me enseñó que había 2 cosas que hacían que el mundo se moviera: la movilidad de los individuos y la movilidad de la información. Haciendo un símil comparativo entre los medios de transporte (coche, tren, barco, avión) y los medios de comunicación (carta, teléfono, Internet).
La evolución de la técnica y tecnología tanto en comunicación como en transporte no es más que un incremento de nuestra libertad. Libertad para viajar, libertad para comunicarme. Con su consecuente disminución de precios. Quien le iba a decir a nuestro padres o a nuestros abuelos, que se podría enviar un mensaje de un lado a otro del mundo en menos de un segundo, o el poder viajar por todo el planeta a precios antes prohibitivos.
Albert Camus clamó que “La libertad no es más que una oportunidad de ser mejores”. Y esa oportunidad la tenemos aquí y ahora. Aunque hay mucha gente que no le conviene esa libertad. Y reclama en favor del control y la seguridad, frente al de libertad.
Uno de los fenómenos más peculiares de nuestro tiempo, desde hace años, es el que ofrece el liberal renegado.
Hay una creencia muy extendida que argumenta diciendo que la única manera de defender la libertad es por medio de métodos totalitarios. Si uno ama la democracia, prosigue esta argumentación, hay que aplastar a los enemigos sin que importen los medios utilizados. Defendiendo la democracia acarrean la destrucción de todo pensamiento independiente; lo que es contrario a la democracia. Defendiendo la seguridad, imponen la dictadura del miedo.
Todos los que sostienen esta postura no se dan cuenta de que, al apoyar los métodos totalitarios, llegará un momento en que estos métodos serán usados “contra” ellos. El caso más claro el que le ocurrió a Trotsky. No hay totalitarismo bueno.
La tolerancia y la honradez intelectual están muy arraigadas, pero no son indestructibles y si siguen manteniéndose es, en buena parte, con gran esfuerzo. Un esfuerzo que ha costado muchas vidas, como recientemente Orlando Zapata Tamayo. Demasiadas vidas como para seguir jugando a este juego.
La cobardía intelectual es el peor enemigo al que han de hacer frente periodistas, escritores, editores, actores y cualquier individuo en general. Cobardia intelectual es lo que tenemos en este país. Donde autodenominados “intelectuales” sólo son capaces de defender sus propios intereses esgrimiendo siempre consignas tales como paz, libertad o democracia. Donde los que no somos intelectuales no podemos seguir callando, otorgando.
Paz, Libertad, Democracia no son palabras vacías. No son palabras que se puedan decir a la ligera. Serán abstractas pero tienen objetivos y fines muy concretos. La cobardía intelectual legitima la tiranía.
Ante esto surge la pregunta: ¿merece ser escuchado todo tipo de opinión, por impopular que sea? Plantead esta pregunta en estos términos y casi todos sentirán que su deber es responder: “Sí”. Pregunta concretamente sobre la defensa de opiniones como la independencia del País Vasco, Cataluña, o para ser más incisivos sobre el aborto, eutanasia o la pena de muerte. Según la clase social, ideología política, o interés económico mucha gente no permitiría que esa opinión, por impopular fuera ni si quiera ser planteada o escuchada.
Vivímos en una sociedad con una doble moral. Lo mismo ocurre con el perdón. ¿Merece ser perdonada una persona realmente arrepentida? Plantead esta pregunta en estos términos y casi todos sentirán que su deber es responder: “Sí”. Preguntad si perdonarían el asesinato de su hijo o la violación de una hija; pocos lo perdonarían.
El principio de libertad de expresión está en crisis, como casi todo hoy en día. De todo ello resulta que, cuando en estos momentos se pide libertad de expresión, de hecho no se pide auténtica libertad. Siempre me viene a la memoria el famoso “Viva Cuba Libe”. Rosa Luxemburg grita “libertad”, pero “libertad para los demás”. Idéntico principio contienen las palabras de Voltaire: “Detesto lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo”. Hasta morir, que no matando, es decir que daría su vida por la libertad, así hizo Orlando, así hizo Gandhi. Si la libertad intelectual ha sido sin duda alguna uno de los principios básicos de la civilización occidental, o no significa nada o significa que cada uno debe tener pleno derecho a decir y a imprimir lo que él cree que es la verdad, siempre que ello no impida que el resto de la comunidad tenga la posibilidad de expresarse por los mismos inequívocos caminos. Tanto la democracia capitalista como las versiones occidentales del socialismo han garantizado hasta hace poco aquellos principios. La gente de la calle sigue pensando vagamente en aquello de: “Supongo que cada cual tiene derecho a exponer su propia opinión”. Por ello incumbe principalmente a la intelectualidad científica y literaria el papel de guardián de esa libertad que está empezando a ser menospreciada en la teoría y en la práctica.
El cementerio está lleno de valientes, pero también de cobardes. Por ello hay que ser valientes.
Nuestra civilización está basada en la coexistencia de criterios opuestos. Donde la libertad de cada individuo termina donde empieza la del otro.
Donde, como Orlando, un hombre puede ser encadenado, pero nunca domesticado. Algo parecido dijo Hemingway: “Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado.”.
Actualmente Internet es un elemento básico de la democracia, y de la libertad. Y debemos luchar para que así siga siéndolo. Un lugar donde evolucione el campo científico, intelectual y social.
Internet, y la tecnología están avanzando a pasos agigantados. Hasta tal punto que ni los propios gobiernos pueden controlar, y mucho menos legislar. Además se está creando muchos enemigos (Internet, los gobiernos ya los tienen).
Por un lado la TV. La gente joven ya no ve la televisión. La ha cambiado por Internet, donde se descarga aquellas películas o series o programas que le interesa ver en alta calidad, sin anuncios y pudiéndo verlos cuando a uno le interesa. El único futuro de las televisiones son la emisión de contenidos en directo tales como eventos deportivos o programas en directo.
Por otro lado las compañías discográficas. La irrupción del mp3 como medio de compresión sin casi pérdida de calidad frente al CD junto con las redes P2P han conseguido que las discográficas, medio intermediarios hayan perdido mucha cuota de poder, léase dinero, que no están dispuestos a perder. Si pudieras comprar tomates directamente al agricultor sin intermediarios, no sería más barato, y no ganarías tanto tú (al salirte más barato) como el agricultor, al vender más. Pues precisamente es lo que está ocurriendo. La música no desaparecerá, sino que lo hará el intermediario a menos que se adapte.
También las productoras de cine, que tienen que reinventarse y dar un producto nuevo. El cine 3D.
Compañías de teléfonos y comunicaciones tales como el correo. Sin lugar a dudas el uso de las TI (Tecnologías de la Información) están reduciendo mucho el volumen de negocio de las ‘telecos’, que además tienen un gran poder. Si a eso le sumamos que en un futuro puede que no se necesiten, pueden verse abocadas al fracaso. Pero siempre es más fácil destruir al competidor que transformar un modelo de negocio que conoces, ¿no?.
Por último y más peligroso los medios de comunicación. En recientes catástrofes mundiales tales como Haití o Chile, se ha visto el enorme potencial de Twitter, facebook, blogs y redes sociales para mover a las personas en pro de una causa, para la búsqueda de supervivientes, o para difundir la noticia. Cada vez se venden menos periódicos, se ven menos las noticias, y la gente se comunica vía Internet. La opinión y las noticias ya no están centralizados en unos medios sean del color que sean. El modelo de negocio clásico está agonizando y lo que es peor; no saben como remediarlo. Si los medios de comuicación pierden la capacidad de opinión, también la pierden los gobiernos y partidos, donde no les servirán ni sus televisiones públicas, ni las autonómicas ni los periódicos afines.
Demasiados enemigos para un medio que se basa en la libertad la de las personas. Y sólo he mostrado algunos de los enemigos que le han salido últimamente, porque hay muchos más tales como editores de libros. Es muy tentador el controlarlo, como bien hacen en China o en Cuba, ya que sin lugar a dudas se está convirtiendo en el Quinto Poder. Eso, si no lo es ya.
Por ello se debe defender la independencia de este medio. Para que una comisión sin el permiso de un juez no pueda eliminar una página web. Para que se acentúe este medio, con más banda ancha y precios más competitivos. Ya que sin lugar a dudas revertirán en el bienestar de los ciudadanos y aumentará nuestro grado de libertad.
Si la libertad significa algo, es el derecho de decirles a los demás lo que no quieren oír. La gente sigue vagamente adscrita a esta doctrina y actúa según ella le dicta. En la actualidad, la gente le tiene miedo a la libertad y los intelectuales no vacilan en mancillar la inteligencia.
Aún así no debemos perder la fe en la humanidad, que es como un océano; no se mancha porque algunas de sus gotas estén sucias.