Russian Red
Últimamente habido cierto revuelo por unas declaraciones de Lourdes, la cantante de “Russian Red”. En ellas la daban a elegir entre “izquierdas o derechas”, a lo que dijo, si tengo que elegir elijo derechas.
A los artistas hay que disfrutarlos por lo que hacen independientemente de ideologías políticas. Es un problema de la sociedad actual, la extrema politización de la vida ordinaria y la necesidad de etiquetar de forma “orejana”.
Maradona me gusta como futbolista indpendientemente de sus ideas políticas, desvaríos varios o drogadicciones. Igual Russian Red, su música me gusta indpendientemente de sus ideología. Y la gente que la critíca lo hace porque no le gustaba antes. A mí no me gusta más o menos Silvio o Serrat por la ideología que tienen.
De las declaraciones de Lourdes querría destacar las siguientes:
no me siento completamente representada por ningún partido político en España, un país en el que ya no existe ni derecha ni izquierda como tal.
un cambio político no iba ayudar a una crisis tan arraigada como la nuestra puesto que todo lo que se fragua durante un largo período de tiempo, como es el caso de nuestra actual situación político-económica, no puede solucionarse con algo tan inmediato como ese cambio en el poder.
Bunbury:
La política en España y en otros países bipartidistas siempre es un tema controvertido. Particularmente, considero obsoleto y poco elegante tanto ser de izquierdas, como de derechas.
El mundo en el que vivimos tiene problemas más importantes que las rencillas a las que quieren que juguemos los verdaderos intereses planetarios. Mientras nos peleamos por si queremos Rajoy o Rubalcaba nos están metiendo los goles por la escuadra.
Tampoco me importa mucho si Nena Daconte o La Quinta Estación vota a Convergencia o a UPyD. En general, el Rock siempre fue de izquierdas. Pero tampoco es una cualidad que denote una mayor inteligencia o sensibilidad. Ya te digo que son el mismo perro con distinto collar.
Calamaro:
A la sazón de mi diálogo con los colegas de oficio, mi generación sigue esperando la construcción de una tercera fuerza, sin demasiadas ilusiones en ver resucitar a un socialismo fuerte en el cumplimiento de su dirección social.
